Cuando muchos pensaban que OpenAI iba a redoblar su apuesta por el video con inteligencia artificial, ocurrió lo contrario: la compañía decidió cerrar Sora, una de sus herramientas más llamativas y mediáticas. La decisión no implica el cierre de OpenAI, pero sí marca un cambio fuerte en su estrategia.
Según los reportes publicados el 24 y 25 de marzo de 2026, OpenAI habría tomado esta medida para concentrar recursos en áreas con mayor retorno, como ChatGPT, herramientas de programación, productos empresariales y su futura visión de una app unificada o “superapp”. También se menciona que Sora exigía muchísimo poder de cómputo y no estaba generando ingresos proporcionales a su costo.
El movimiento sorprende porque Sora fue uno de los productos más comentados de OpenAI en el terreno creativo. Su capacidad para generar videos cinematográficos a partir de texto lo convirtió en una vitrina tecnológica de alto impacto. Pero en el negocio de la IA, impresionar ya no basta: ahora la prioridad parece ser rentabilidad, escalabilidad y concentración en productos clave.
En otras palabras, la noticia real no es “OpenAI cierra”, sino algo quizá más llamativo para el mercado: OpenAI está recortando proyectos ambiciosos para reforzar su núcleo de negocio. Y eso manda un mensaje claro a toda la industria: incluso en la cima de la IA, no todo experimento sobrevive.