La inteligencia artificial ya no solo se utiliza para trabajar, estudiar o crear contenido. Ahora también está entrando en las conversaciones románticas y cambiando la forma en que algunas personas buscan pareja por internet.
Esta práctica ha comenzado a conocerse como chatfishing y consiste en utilizar herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini para redactar mensajes, crear respuestas ingeniosas, mejorar perfiles o analizar lo que escribió una posible pareja. El objetivo suele ser causar una mejor impresión y mantener conversaciones más interesantes dentro de aplicaciones de citas.
¿En qué se diferencia del catfishing?
En el catfishing tradicional, una persona utiliza fotografías, datos o identidades falsas para engañar a otros usuarios. En el chatfishing, la persona detrás del perfil puede ser real, pero delega parte o toda su personalidad escrita a una inteligencia artificial.
Esto puede provocar que alguien parezca más divertido, seguro, romántico o elocuente en línea de lo que realmente es cuando llega el momento de conversar personalmente.
La diferencia entre recibir ayuda y fingir una personalidad
El uso de inteligencia artificial no siempre representa un engaño. Algunas personas la utilizan únicamente para corregir errores, recibir ideas para iniciar una conversación o expresar mejor algo que ya habían pensado.
El problema aparece cuando se copian respuestas completas de manera constante y se construye una personalidad artificial sin que la otra persona lo sepa. Especialistas relacionados con Hinge recomiendan utilizar la IA como un acompañante o asesor, pero no como un “escritor fantasma” encargado de mantener toda la conversación.
Las propias plataformas están incorporando inteligencia artificial
Las aplicaciones de citas también están experimentando con estas tecnologías. Bumble, por ejemplo, presentó una herramienta que ofrece sugerencias personalizadas para mejorar biografías y respuestas del perfil, procurando que el contenido represente verdaderamente al usuario.
Sin embargo, la incorporación de estas funciones también aumenta el debate sobre cuánto apoyo debería ofrecer la tecnología antes de que una conversación deje de ser auténtica.
Una investigación de Pew Research Center encontró que el 50 % de los adultos estadounidenses considera que la inteligencia artificial podría perjudicar la capacidad de las personas para formar relaciones significativas. Además, el 76 % considera importante poder distinguir entre contenido creado por humanos y contenido generado por IA.
El chatfishing demuestra que la inteligencia artificial puede facilitar el primer mensaje, reducir la inseguridad y ayudar a romper el hielo. Pero también plantea una pregunta difícil: cuando las palabras, el humor y las respuestas provienen de un algoritmo, ¿la conexión sigue siendo entre dos personas?