Khaby Lame, el creador más seguido de TikTok, acaba de convertirse en uno de los nombres más importantes dentro de la nueva economía de los influencers con inteligencia artificial.
Según documentos presentados ante la SEC, Rich Sparkle Holdings acordó adquirir Step Distinctive Limited, una empresa vinculada a la gestión comercial de la marca Khaby Lame, en una operación valorada en US$975 millones. El pago no sería en efectivo, sino mediante la emisión de 75 millones de acciones ordinarias de la compañía.
Lo más llamativo del acuerdo no es solo la cifra, sino el uso que se le dará a la imagen del influencer. Rich Sparkle informó que Khaby Lame autorizó el uso de su Face ID, Voice ID y modelos de comportamiento para desarrollar un gemelo digital con IA, pensado para crear contenido multilingüe, transmisiones comerciales y campañas digitales en diferentes mercados.
La idea es que una versión digital de Khaby pueda aparecer en contenidos comerciales sin depender de horarios, idiomas o presencia física constante. Esto abre la puerta a una nueva etapa donde los creadores no solo monetizan su audiencia, sino también su identidad digital.
Sin embargo, la operación también ha generado dudas. Reportes posteriores señalaron que el valor real del acuerdo depende del comportamiento de las acciones de Rich Sparkle y que la compañía enfrentó fuertes caídas bursátiles, además de cuestionamientos sobre el estado final de la transacción.
Aun así, el caso marca un precedente enorme: la imagen, la voz y los gestos de un influencer ya pueden convertirse en un activo comercial operado por inteligencia artificial. Para muchos, esto podría ser el futuro de la publicidad digital; para otros, una señal preocupante sobre hasta dónde llegará la clonación de identidad en internet.